Tener un jardín cuidado y sano es lo que toda persona desea tener, ya que ver un jardín reluciente es muy agradable. Poder disfrutar del olor a un jardín cuidado, unas hojas saludables de las plantas, la belleza de las flores y de la tranquilidad que aporta y se respira en él, es un lujo y un deseo que cualquier persona puede conseguir siempre y cuando se lo proponga. Es por este caso por lo que realizar este tipo de tarea se convierte en una experiencia nueva, diferente y a la vez asombrosa.
Las plantas, como todo el resto de seres vivos, se deben cuidar y tener un mantenimiento en el jardín para que estén sanas, tengan un cuidado ideal y no se estropeen. Es verdad que hay personas que no tienen conocimientos sobre el mantenimiento de los jardines o de jardinería en si, por eso en el blog de hoy vamos a ofreceros una serie de consejos y trucos para mantener tu jardín y que quede totalmente sano y cuidado.
1. Abonos caseros
En casa estamos acostumbrados a tirar cosas que no utilizamos y que para nosotros no son útiles. En este caso, las plantas tienen productos y materiales los cuales para ellas sí que son útiles y que pueden ayudarles a mantener un cuidado y un estado sano. Estas son:
– Ceniza de madera: son una importante fuente de potasio, magnesio, fósforo y calcio. Esto se debe espolvorear por alrededor de las plantas para así conseguir que crezcan.
– Gelatina en polvo: contiene un nutriente esencial para el crecimiento y el mantenimiento del jardín que es el nitrógeno. Se debe echar una cucharada cada dos semanas al pie de la planta.
– Pieles de plátano: contienen potasio, el cual es un nutriente muy esencial para las plantas. Estas se deben colocar en la superficie de la tierra o enterrarlas un poco.
2. Insecticidas para proteger el jardín
Antes de utilizar ningún químico, vale mucho más la pena probar unos insecticidas naturales, como pueden ser:
Antes de tratar una plaga, identifica la especie y el alcance del problema. Usa solo productos autorizados para esa planta, sigue la etiqueta, prueba en una zona limitada y solicita asesoramiento profesional si la afección persiste.
3. Controla las malas hierbas
La retirada manual, el acolchado y las barreras adecuadas ayudan a controlar las malas hierbas. Evita aplicar sal, vinagre u otros remedios domésticos sobre el terreno, ya que pueden afectar al suelo y a las plantas cercanas.



