Conservar un jardín cuidado y sano es algo que todo el mundo desearía tener, ya que ver un jardín reluciente a causa de los frutos del cuidado es muy agradable. Ser capaces de disfrutar el olor a un jardín bien cuidado, hojas sanas de todas nuestras plantas, la belleza de las flores y la tranquilidad que aporta y se respira en él, es un lujo y un deseo que todos podemos conseguir siempre y cuando nos lo propongamos. Solo hay que ponerle ganas y serás capaz de tener un espléndido jardín en Barcelona, Sabadell, Sant Cugat, Sant Quirze…
Por este motivo llevar a cabo este tipo de tarea puede convertirse en una experiencia única, diferente y a la vez asombrosa.
Nuestros árboles y plantas, como todo el resto de seres vivos, se tienen que cuidar y disponer de un mantenimiento en el jardín para que estén sanas, tengan el cuidado que necesitan y no se estropeen.
Cierto es que hay personas que no disponen de conocimientos acerca del mantenimiento de jardines o de jardinería en si, por eso en la entrada de hoy vamos a ofreceros una serie de consejos y trucos para que puedas mantener tu jardín totalmente sano y cuidado.
1. Abonos caseros
En casa nos acostumbramos a tirar cosas que no utilizamos y que para nosotros creíamos que ya no son útiles. Si es este caso, las plantas tienen productos y materiales los cuales para ellas sí que son útiles y que pueden ayudarles a mantener un cuidado y un estado sano. Estas son:
– Ceniza de madera: son una gran fuente de potasio, magnesio, fósforo y calcio. Este material tiene que espolvorearse por alrededor de las plantas, y de esta forma conseguiremos aumentar su crecimiento.
– Gelatina en polvo: contiene un nutriente esencial para el crecimiento y el mantenimiento del jardín que es el nitrógeno. Para el buen funcionamiento de este nutriente se debe echar una cucharada cada dos semanas al pie de la planta.
– Pieles de plátano: contienen potasio, un nutriente completamente esencial para las plantas. Estas se deben colocar en la superficie de la tierra o enterrarlas un poco.
2. Insecticidas para proteger el jardín
Antes de utilizar ningún químico, vale mucho más la pena probar unos insecticidas naturales, como pueden ser:
Antes de tratar una plaga, identifica la especie y el alcance del problema. Usa solo productos autorizados para esa planta, sigue la etiqueta, prueba en una zona limitada y solicita asesoramiento profesional si la afección persiste.
3. Controla las malas hierbas
La retirada manual, el acolchado y las barreras adecuadas ayudan a controlar las malas hierbas. Evita aplicar sal, vinagre u otros remedios domésticos sobre el terreno, ya que pueden afectar al suelo y a las plantas cercanas.



